Hoy nuestro abogado matrimonialista en Getafe se va a centrar en los intereses de los menores en un dovorcio. Veremos las cuestiones más importantes relacionadas con el llamado interés superior del menor. 

¿Qué es y cuándo se aplica?

El interés del menor en un divorcio se refiere a la protección del desarrollo integral del niño, garantizando su bienestar a nivel material y afectivo.

Este principio se aplica en situaciones de crisis familiar, como el divorcio, y se considera un criterio determinante para tomar decisiones que afecten al menor

En un proceso de divorcio, el interés superior del menor se aplica de la siguiente manera:

      Prioridad del bienestar del menor. El juez debe valorar y dar prioridad al interés superior del menor al tomar decisiones relacionadas con la custodia, visitas y manutención de los hijos.

      Estabilidad y adaptación. Se busca asegurar la estabilidad de las soluciones adoptadas para que el menor pueda integrarse y desarrollarse adecuadamente en la sociedad.

      Preparación para la edad adulta. Se considera importante preparar al menor para su transición a la edad adulta e independiente, teniendo en cuenta sus capacidades y circunstancias.

      Relaciones con los padres. Se toma en cuenta la práctica anterior de los padres en sus relaciones con el menor y sus aptitudes personales al decidir sobre la custodia y visitas.

      Deseos del menor. Los deseos manifestados por los menores también pueden ser considerados al tomar decisiones relacionadas con su bienestar.

 

¿Cómo se aplica el principio del interés superior del menor en la custodia compartida?

La aplicación del principio del interés superior del menor en la custodia compartida implica que la decisión de otorgar la custodia compartida debe ser tomada siempre en función del bienestar del menor.

Así se debe evaluar la capacidad de los padres para ejercer la custodia compartida, teniendo en cuenta su disponibilidad, aptitudes personales y habilidades parentales. 

Además se debe considerar la calidad de las relaciones familiares, tanto entre los padres como entre los padres y los hijos, y la distancia geográfica entre los domicilios de los domicilios con el fin de determinar si la custodia compartida es adecuada. 

Por otro lado también se debe prestar atención y evaluar la capacidad del menor para adaptarse a la custodia compartida y la estabilidad que le proporcionará, o no. 

Para terminar, siempre y cuando sea posible en cuanto a edad y madurez, se deben tener en cuenta los deseos del menor. 

Si necesitas una información más detallada o precisas representación legal en tu divorcio, puedes contar con la asistencia del abogado matrimonialista en Getafe de Abad & Puche.